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El especialista en urbanismo y académico de la Universidad de Santiago, Jonás Figueroa, destaca la iniciativa impulsada por el alcalde Joaquín Lavín, que plantea proporcionar un hogar en la comuna a personas de escasos recursos. Sin embargo, afirma que, para que la iniciativa también sea valorada por los residentes tradicionales del sector, el plan debe contemplar “mejoras de áreas verdes, en la arborización, en los equipos deportivos y en los recreativos, para que todos se sientan beneficiados”.

Por su parte, el cientista político y académico del plantel estatal, Dr. Bernardo Navarrete, considera que, con este proyecto, el edil “no está pensando en su electorado de Las Condes, sino en nacionalizar su liderazgo toda vez que plantea el tema de la equidad en el acceso”.

Finalmente, el sociólogo y profesor de la misma casa de estudios, Claudio Avendaño, considera positivo que la iniciativa busque minimizar el efecto de la segregación social que afecta a la ciudad de Santiago, pero estima que “mientras no se resuelvan las causas que provocan este problema, a nivel sistémico, es poco lo que se conseguirá”.

El alcalde de la municipalidad de Las Condes, Joaquín Lavín, anunció la construcción de un proyecto de viviendas sociales en el sector de la Rotonda Atenas. Sin embargo, la iniciativa ha sido rechazada por un grupo de vecinos, que esta semana organizó un “cacerolazo”. Entre sus argumentos, plantean que la llegada de estos nuevos moradores podría disminuir la plusvalía del área y convertir el lugar en un foco de la delincuencia.

Al respecto, el arquitecto especialista en urbanismo y académico de la Universidad de Santiago, Jonás Figueroa, reconoce que el proyecto busca solucionar el problema de la segregación que afecta a las comunas de Santiago. Sin embargo, considera que la iniciativa, en los términos en que está planteada, se encuentra incompleta.

“No solo se trata de resolver el tema de la vivienda, sino de mejoras de áreas verdes, en la arborización, en los equipamientos deportivos y en los recreativos, para que todos, los nuevos moradores y los vecinos tradicionales del sector, se sientan efectivamente beneficiados”, afirma.

El especialista también advierte que la estrategia de integración debe considerar que estos nuevos residentes deberán resolver problemas de educación y salud, por lo que requerirán instalaciones que cubran estas demandas de acuerdo a sus posibilidades.

Con todo, considera que la iniciativa debiera ser replicada, pero critica aspectos de la arquitectura y construcción de la misma. “No solo hay que resolver la segregación, sino que toda la calidad arquitectónica de nuestras construcciones y desarrollo inmobiliario, que es bastante deficiente y de mala calidad, no solo respondiendo a la normativa sísmica o urbanística. También, a un mejor diseño y utilización de materiales, para no traspasar al residente problemas de aislamiento térmico o acústico”, enfatiza.

Estrategia política

Por su parte, el cientista político y académico del plantel estatal, Dr. Bernardo Navarrete, considera que las intenciones del edil de la comuna del sector oriente de la capital no se encuentran en cautivar nuevamente a los electores de Las Condes.

“Lavín no está pensando en su electorado de Las Condes, sino en nacionalizar su liderazgo toda vez que plantea el tema de la equidad en el acceso”, asegura. “En general, los alcaldes en Chile no son competidores centrales en el juego político, pero él, al plantear un deber moral con aquellos que están en situación de abandono o que no tienen acceso a una vivienda digna en una de las comunas con mayores ingresos en Chile, se anota un punto en la opinión pública que, en general, no tendría otro edil”, explica.

A su juicio, el gesto también podría interpretarse como una señal al electorado de Evópoli. “Lo más lógico e inteligente es pensar que no puede seguir administrando la nostalgia del electorado conservador, sino deberán buscar a nuevos electores con una mayor sensibilidad social”, recalca.

Reacción social

Finalmente, el sociólogo y profesor de la Escuela de Periodismo de la misma casa de estudios, Claudio Avendaño, destaca el espíritu de la iniciativa que, desde su perspectiva, intentaría resolver la segregación socioeconómica de la población, uno de los principales problemas de la capital.

“La segregación social es, en sí mismo, un factor negativo, así como todo aquello que contribuya a amplificar ese efecto”, recalca. “No obstante, estamos en un sistema que genera estas situaciones de segregación y, mientras no se resuelvan las causas que provocan este problema, a nivel sistémico, es poco lo que se saca con reparar las consecuencias del mismo”, afirma.

Para Avendaño, el sistema económico en Chile ha provocado que la población resalte los valores individuales y relegue aquello que apunte al bien común, y que ello explica la tensión que origina el proyecto en el sector. Sin embargo, subraya que el hecho marca un precedente. “Se comienza a plantear un problema que es necesario discutir en términos más generales, como sociedad”, sostiene.