Escolar de Quilpué que bautizó su colegio como «Carcelmagno» debe ser reintegrada.

La Corte de Apelaciones de Valparaíso acogió el recurso de protección interpuesto por el abogado Alejandro Chaparro en favor de la expulsada escolar Lídice Carreño contra el colegio «Carlo Magno» de Quilpué.

La escolar que cursa Segundo Medio denuncia que el establecimiento decidió cancelarle la matrícula «por haber liderado las movilizaciones estudiantiles de su colegio y haber caricaturizado la insignia del mismo».

La joven publicó en su página privada de Facebook una caricatura de la insignia del colegio, modificándola y colocándole el nombre de «Carcelmagno». Además, como lema le escribió: «Lucramos con la educación».

La decisión del tribunal porteño implica que el colegio debe reincorporar a Lídice Carreño a clases. «Se deja sin efecto la medida de cancelación de matrícula de la nombrada alumna, debiendo los recurridos (el colegio) reintegrar a clases a la mencionada educando, a fin de que esta continúe con sus estudios», señala el fallo.

Para el abogado Alejandro Chaparro, «la resolución hace justicia a una situación que era del todo ilegal y marca un precedente para que el resto de los establecimientos municipales no apliquen este tipo de medidas arbitrarias en contra de los jóvenes que lo único que hacen es ejercer su derecho constitucional a manifestarse».

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