El Yoga tibetano es un estilo de yoga que se diferencia de otros estilos, principalmente por la práctica de una serie de ejercicios fisioenergéticos, los cuales tienen como finalidad entregar herramientas que permiten alcanzar un equilibrio integrativo entre mente, cuerpo y espíritu.
No es necesario que domine alguna variante de Yoga Tradicional, por lo tanto no se requiere experiencia previa, pues vamos de lo más sencillo a lo más complejo. Tampoco discriminamos en condición física o edad.
Los ejercicios tibetanos de Yoga, trabajan los centros de energía de nuestros cuerpos sutiles, de tal forma que previene una gran variedad de enfermedades y dolencias tan comunes en estos tiempos modernos.
El yoga mejora la salud de quienes lo practican, gracias a sus múltiples beneficios. Las posturas de yoga no dejan de sorprender por los beneficios físicos, mentales y espirituales que se consiguen en las clases de yoga.
El yoga aporta una expansión en todos los campos de la existencia humana. Su práctica garantiza un cuerpo firme, una mente estable y un espíritu benevolente.
Beneficios físicos del yoga:
Fortaleza: las asanas tonifican cada parte del cuerpo.
Resistencia: la práctica regular incrementa la capacidad de trabajo.
Flexibilidad: un cuerpo joven es mantenido y restablecido a través de un correcto estiramiento.
Postura: mientras el tono y la flexibilidad se equilibran, se establece una postura erguida y sin esfuerzo.
Energía: la mejora del funcionamiento glandular y la relajación profunda dejan a uno fresco y calmado.
Salud: Un estado de bienestar consistente es experimentado cuando la mente y el cuerpo están equilibrados.
Mejora de la circulación sanguínea.
Beneficios mentales del yoga:
Concentración: la penetración de las posturas de yoga profundiza y extiende la concentración, la memoria y la atención.
Estabilidad emocional: el contacto con el yo interno nos da perspectiva sobre la vida y aísla la mente de las alteraciones.
Paz: tranquilidad en el mente, tolerancia en la mente y la absorción en el yo interno genera un estado permanente de paz y tranquilidad.
Autoreconocimiento: desarrolla las habilidades necesarias para comprender el funcionamiento de la mente a través de la observación de la actividad del propio cuerpo y de la respiración.
Desarrollo integral y progresivo de mente y cuerpo: facilitando la expresión de los potenciales del practicante y fortaleciendo el autoestima.
Beneficios espirituales del yoga:
Sabiduría: una práctica persistente desarrolla el conocimiento que florece como sabiduría.
Libertad: la equanimidad y la sabiduría conducen a la experiencia de libertad en la vida diaria.
Integración: la exploración regular y la conexión de las capas mentales, espirituales, físicas y emocionales conducen a un estado íntegro de armonía.
Descanso mayor durante la noche.
Calma: otra forma de afrontar los problemas.
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