¿Qué tienen en común la Teletón y su compromiso de rehabilitación, las malas
condiciones en que viven los reclusos de las cárceles chilenas, el rechazo que en
algunos sectores provocan los inmigrantes y las preocupantes cifras que denotan
la invisibilidad de las personas en situación de calle? La necesidad de tomar
conciencia e implementar la inclusión como base de toda actividad social.
En Fondo Esperanza, la comunidad de emprendimiento solidario más grande
de Chile, nos comprometimos con la inclusión y en estos 14 años de
existencia hemos comprobado que, a través del fomento al emprendimiento
y de la confianza que entregamos a microempresarios, aportamos a
desarrollar un país más inclusivo.
Este año, obtuvimos un importante reconocimiento a nuestro trabajo con el tercer
lugar del Premio de Educación Financiera 2016, en la categoría “Aporte de
Inclusión Financiera” que otorga la Superintendencia de Bancos e Instituciones
Financieras (SBIF) y la Universidad de Chile, gracias a la entrega del servicio de
Fondo Esperanza a personas privadas de libertad, en seis centros
penitenciarios en distintas regiones del país, y a personas en situación de calle
en la comuna de Santiago. Para estos emprendedores, el trabajo en conjunto con
Fondo Esperanza ha significado una posibilidad real de cambiar su futuro, aportar
a los suyos y demostrar que pese a estar cumpliendo una condena o una situación
difícil, sí se puede salir adelante.
Este mismo servicio es el que entregamos a más de 100 mil emprendedores y
emprendedoras desde Arica a Chiloé, basado en una labor colaborativa, donde
privilegiamos a las personas, reconociendo su dignidad.
En Fondo Esperanza hay espacio para los privados de libertad, para quienes viven
en situación de calle y para los inmigrantes (provenientes principalmente de Perú,
Ecuador, Colombia y Bolivia). En definitiva, hay lugar para todos los que
comparten el sueño de abrirse a nuevas oportunidades, de reinventarse y de
transformar sus vidas a través del emprendimiento.
Estamos orgullosos de ser inclusivos. La inclusión es necesaria si queremos un
mejor país. Más aún, si queremos una sociedad más equitativa y más respetuosa
frente a las diferencias. Ojalá seamos muchas las personas e instituciones que
nos aventuremos en ello.
Mario Pavón Prat
Gerente General Fondo Esperanza