A Rodrigo Astudillo, de 33 años, se le prohibió hacer uso de la piscina del condominio
“Casas de Valencia” de Quilpué, lugar donde vive desde pequeño.
Hasta el Juzgado de Letras de Quilpué llegó Rodrigo Astudillo (32), joven con Síndrome de
Down, junto a su madre Patricia Riveros y el abogado Renato Gálvez, para presentar una
demanda por acción de la Ley Zamudio que busca sancionar a la administración del
condominio “Casas de Valencia” por discriminación arbitraria.
En la acción, los tres estuvieron acompañados por el gobernador de Marga Marga,
Christian Cárdenas, quien les reiteró el apoyo que ya les había dado el pasado viernes,
cuando se conoció públicamente este caso, ocasión en la que el jefe provincial llegó hasta
el domicilio de Rodrigo.
Respecto del caso en cuestión, cabe señalar que el martes de la semana pasada, Rodrigo Astudillo,
joven con Síndrome de Down de 33 años, quiso hacer uso de la piscina del condominio en el que
habita para poder capear las altas temperaturas que se registraban en dicha jornada. Una vez que
bajó para zambullirse en el agua junto a su madre, la encargada del lugar se les acercó para
cobrarle $500 pesos por cada uno para el uso del recinto. Una vez hecho el pago, Rodrigo se metió
al agua para refrescarse. Sin embargo, la misma encargada le indicó a la madre que su hijo no
podía seguir usando la piscina porque, supuestamente, era para uso exclusivo de niños menores
de 15 años, mientras los padres que se encontraban en el lugar comenzaron a retirar a sus hijos de
la piscina.
El gobernador de Marga Marga, Christian Cárdenas, acompañó a los afectados en la presentación
de la acción judicial y dijo que “es una situación que nosotros como Gobierno, en este caso como
Gobernación de Marga Marga, lamentamos, primero, porque a Rodrigo yo lo conozco hace
mucho tiempo, viví hace muchos años atrás en el sector de Valencia, por lo tanto, las amistades
y las personas que uno convive las va conociendo diariamente, yo también conocía a su madre
Patricia. Cuando pasan este tipo de cosas, uno lo primero que hace es solidarizar y ahí uno
comienza a dar esta idea de que, hoy día, la palabra ‘inclusión’ todavía nos queda muy grande
como sociedad. En este caso, en que a Rodrigo se le ha discriminado, es un hecho que no puede
volver a ocurrir”.
El abogado Renato Gálvez explicó que invocaron a la Ley Zamudio por discriminación arbitraria
ejercida por la comunidad donde Rodrigo Astudillo.
“El argumento que entrega la comunidad es que la piscina, supuestamente, está disponible
solamente para niños pero, ese mismo día, los niños estaban con sus padres en la piscina y
además, la señora Patricia vive hace años en la comunidad y nunca había existido esa
prohibición, tampoco consta en el reglamento de la copropiedad. Lo que se percibe con la acción
de la Ley Zamudio es que se establezca que existió un acto de discriminación arbitraria, ejercido
por una autoridad o por un particular y que se le sancione con una multa que puede ir de 2 a 20
UTM, la acción se ejerce contra la comunidad”.
Además, señaló que una vez que la madre de Rodrigo anunció acciones legales por el caso, la
administración instaló un letrero que indicaba que el uso de la piscina era sola para menores de 15
años. “Lo que ellos hicieron, pusieron un letrero luego que la señora Patricia anunciara acciones
legales, diciendo que la piscina era exclusiva para el uso de niños después de tres días ocurrida la
discriminación. El letrero no tiene validez ninguna porque lo que intenta es disimular que no
existió un acto de discriminación arbitraria”, señaló el profesional.
Por último, Patricia Riveros, madre de Rodrigo Astudillo, expresó que “sentí una impotencia y
mucha pena, porque a la edad que tiene Rodrigo, primera vez que le pasa esto que lo
discriminen. Además, yo con él estamos en todos lados, yo lo hago participar en todo. Entonces
que en el mismo lugar donde vivimos nos estén discriminando, me dolió mucho. Además que él
también se dio cuenta y le ha afectado bastante”.