Labor Asistencial Docente de Hospital permite a 800 estudiantes del área
de la salud realizar sus prácticas profesionales durante el año
La Relación asistencial docente es un vínculo estratégico, de largo plazo, que une al
sector público de salud con instituciones de educación superior, alianza que busca
colaborar en la formación de profesionales y técnicos competentes para satisfacer las
necesidades de salud de la población.
En este contexto, el Hospital de Quilpué, de la Red del Servicio de Salud Viña del Mar
Quillota, es un establecimiento asistencial docente, siendo utilizado como campo
clínico por cientos de estudiantes de pregrado que realizan sus prácticas profesionales
en el ambiente asistencial, participando de los procesos de atención de acuerdo a las
competencias definidas para cada nivel y bajo la adecuada supervisión.
La relación asistencial docente como tal se regula en la Unidad de Capacitación y
Selección del Hospital de Quilpué, a cargo de la psicóloga Carla Riquelme, en donde se
realiza la articulación con los centros formadores de los estudiantes de pre-grado, el
cumplimiento de los convenios suscritos con estas casas de estudio, el cumplimiento y
seguimiento a los indicadores de Calidad que exige esta estrategia, entre otras labores
administrativas.
“También existe un Comité RAD Asesor, que vela por la parte técnica, regula la
capacidad formadora -que es la capacidad que podemos recibir como institución- y nos
apoyamos en el Comité cuando hay decisiones que debemos tomar cuando se generan
algunas situaciones complejas que tengan relación con los alumnos o con las casas de
estudio”, expresó Carla Riquelme.
800 ALUMNOS AL AÑO
El Hospital de Quilpué recibe al año alrededor de 800 estudiantes de pregrado anuales,
de carreras como Medicina, Enfermería, Kinesiología, Tecnología Médica, Terapia
Ocupacional, Nutrición, entre otras, desde los primeros años de pregrado hasta los que
vienen en calidad de internos -estudiantes de Quinto Año y en el caso de Medicina de
Sexto y Séptimo año- así como algunos alumnos de postgrados de medicina.
Por lo mismo, el establecimiento a través de su Comité RAD, organiza dos inducciones
masivas al año que recibe alrededor de 400 alumnos en cada una de estas, para darles
a conocer una serie de aspectos que deben tomar en cuanta de los procesos
asistenciales en los que van a participar, siempre manteniendo el foco en la atención al
paciente como prioridad.
Fue así que un total de 430 alumnos de distintas universidades de la región asistieron
esta semana a una doble jornada de inducción sobre el funcionamiento del Hospital de
Quilpué, las cuales se llevaron en la Universidad Andrés Bello en Viña del Mar.
Aspectos como las disposiciones y funcionamiento de la Unidad de Relación Asistencial
Docente, la Dignidad del Paciente en la Atención y Trato Usuario, Calidad y Seguridad
en la Atención, Control y Prevención de IAAS, la Ficha Clínica, así como nociones de
prevención de riesgos, fueron parte de la jornada de inducción que el Comité RAD del
Hospital de Quilpué realizó a los estudiantes, para luego dar inicio a sus respectivas
prácticas.
ES UNA GRAN OPORTUNIDAD
Carolina Santander, alumna interna de la carrera de obstetricia de la Universidad de
Valparaíso, quien inició su práctica como interna de gestión al interior del Servicio de
Ginecología y Obstetricia del Hospital de Quilpué destacó el papel Asistencial Docente
del recinto de salud. “Es una buena posibilidad porque amplía el campo clínico y
porque el manejo de un hospital a otro es muy distinto. Para ser nuestros primeros
días, nos han dado bastantes herramientas y la confianza suficiente para poder
empoderarnos de nuestro rol como matronas y poder llevar a cabo una práctica lo más
centrada y favorable para nosotros y para el hospital y ser un aporte obviamente para
el hospital y para los profesionales que van a estar a cargo” expresó.
Nicole González Sanzana, estudiante de segundo año de la carrera de enfermería de la
Universidad de Valparaíso, comentó que “nos gusta mucho la práctica de Quilpué por
la cantidad de insumos que tiene, el equipo multidisciplinario más a la mano, y el buen
ambiente, es un gusto estar en la práctica en Quilpué”.
Así también, su compañera de carrera, Camila Severín, comentó que “aunque sea más
acotado en cuanto a infraestructura, entrega una cercanía entre los profesionales y los
practicantes de las universidades. Como son espacios más pequeños nos entrega la
oportunidad de tener la cercanía con el equipo de salud”.
Por su parte, Vicente Banz dijo que “la expectativa se da porque al llegar gente más
vulnerable se ven casos más variados, llegan pacientes con patologías complicadas uno
aprende más, tienes posibilidad de observar procedimientos porque hay más cercanía
con el personal. El Hospital de Quilpue es un recinto en el que uno adquiere mucha
experiencia y práctica, estoy muy feliz que me haya tocada allá”.