Programa de Cuidados Paliativos del Hospital de Quilpué: Asistencia integral para brindar una mejor calidad de vida al paciente y su entorno.

Refuerzo de horas médicas permitió mejorar las visitas domiciliarias y atenciones
ambulatorias del equipo de salud.

Prevenir y aliviar el sufrimiento de los pacientes que son diagnosticados con cáncer en una
etapa avanzada, mejorando su calidad de vida y la de su entorno, es el principal objetivo
del Programa de Cuidados Paliativos del Hospital de Quilpué del Servicio de Salud Viña del
Mar Quillota, integrado por un equipo multi profesional que se ha ido fortaleciendo en el
tiempo, en beneficio de la atención de los usuarios y sus familias.
Actualmente, el Programa de Cuidados Paliativos tiene dos aristas de atención: el alivio
del dolor para pacientes con cánceres no progresivos, y pacientes que ingresan con cáncer
progresivo, en etapas más avanzadas o que se encuentran en un proceso de fin de vida y a
quienes se les acompaña desde el ingreso hasta su fallecimiento. Posteriormente, se
apoya psicológicamente a la familia, si lo requieren, en el duelo.
Así lo explicó la encargada del programa, la kinesióloga Sandra Vera, quien expresó que el
abordaje del Hospital de Quilpué se realiza a través de un equipo multiprofesional
compuesto por tres médicos, químico farmacéutico, enfermera, nutricionista, asistente
social, psicólogo, kinesiólogo y técnico paramédico, con un alto compromiso con el
paciente y su familia.
“Atendemos alrededor de 200 pacientes mensuales y podemos materializar el
compromiso de ingresar antes de cinco días a los pacientes. Ante el aumento sostenido de
nuevos pacientes, el programa se reforzó con 11 horas adicionales de profesional médico,
lo que permitió aumentar la capacidad de nuestras visitas a domicilio y horas médicas
ambulatorias. Además, se iniciaron visitas psicológicas a domicilio, prestación que hasta
hace un tiempo no contábamos”, expresó la profesional.
Se trata de uno de los equipos más completos de la red de salud con profesionales con
horas con dedicación exclusiva y protegidas con resolución del recinto hospitalario. “Este
hospital también se destaca por el desarrollo de la rehabilitación oncológica en cuidados
paliativos un área que a nivel país es incipiente. Hemos adquirido mucha experiencia
logrando disminuir síntomas y mejorando la funcionalidad de estos pacientes, a pesar de
que están en una etapa de la enfermedad avanzada”, comentó la kinesióloga Sandra Vera.

“Me encontré con personas extraordinarias”
El quilpueíno Gabriel González, enfrentó la enfermedad de su esposa Macarena,
diagnosticada con un agresivo cáncer a la columna. Tras ser intervenida en Valparaíso y
con un delicado pronóstico de carácter progresivo, fue derivada al Programa de Cuidados
Paliativos del Hospital de Quilpué.
“Me encontré con personas extraordinarias. Recibimos el apoyo de kinesiología liderado
por la Sra. Sandra Vera quien nos acogió y comenzó a realizar los primeros tratamientos.
Lo más destacable es la coordinación que tiene el equipo de cuidados paliativos,
kinesiología, la parte médica, enfermería, farmacia que funciona muy bien respecto a la
entrega de medicamentos que son necesarios para la atención del enfermo. El apoyo
psicológico también para el cuidador es importante destacarlo. En realidad el equipo que
tiene el Hospital de Quilpué de Cuidados Paliativos es un tremendo equipo. Es todo un

apoyo integral que genera que el mismo cuidador se sienta muy apoyado al extremo que
cuando ellos no vienen más, porque el ser querido falleció, uno los ha incorporado como
parte de su familia y de verdad que se les echa mucho de menos”, expresó Gabriel
González.
Así también, Mauricio Muñoz, familiar de una paciente que ingresó al programa comentó
que “nos dieron además de todas las medicinas, una atención constante de médico y
profesionales a medida que se fue agravando la situación y realmente tuvimos mucho
apoyo tanto técnico como profesional, pero además el mismo personal ha sido muy
humano en el trato. Nos hemos sentido siempre apoyados. Para nosotros era muy
desconocido este sistema. A pesar de la difícil situación tuvimos el mayor de los apoyos”
expresó.

Desafíos de Cuidados Paliativos
La visibilidad del Programa tanto en la comunidad como al interior de la red de salud es
importante para el crecimiento de la unidad. “Nos interesa que la comunidad usuaria y
funcionaria sepan que existe este programa, que si detectan a un paciente que tenga
cáncer activo y a causa de esta enfermedad esté cursando con dolor o alguna
problemática, que los médicos que están tratando a esos pacientes puedan derivar lo más
precozmente posible a cuidados paliativos”, expresó Sandra Vera.
Así también existe la voluntad de seguir trabajando y avanzando para mejorar la cobertura
tomando en cuenta nuevas legislaciones en curso que amplían los cuidados paliativos a
otras enfermedades y no solamente al cáncer. “Queremos seguir avanzando y hacer
visitas al hospital para ir captando pacientes que puedan estar en esta condición de fin de
vida y poder darles el alta, que los pacientes puedan fallecer más acompañados, con sus
síntomas aliviados y en sus domicilios junto a su familia, que es lo ideal”, finalizó Sandra
Vera.
El programa también posee un voluntariado –las Damas de Rosado- quienes asisten en
dupla a los domicilios cuando el familiar requiere ir a entrevista, realizar algún trámite o
simplemente descansar.
De esta manera, se afronta el sufrimiento ocupándose de problemas que no solo se
limitan a los síntomas físicos del paciente. Se trata de trabajo en equipo para brindar la
posibilidad de seguir viviendo con la mejor calidad de vida posible.