Ante más de un centenar de personas, el abogado
constitucionalista expuso en la Universidad de Playa Ancha, en el
marco de un ciclo de diálogos que organizó la Dirección General de
Vinculación con el Medio.
Chile vive un momento extraordinariamente avanzado de una crisis de
legitimación que se desarrolla hace más de 30 años, la cual se ha hecho
insostenible.
Así lo afirmó Fernando Atria, abogado constitucionalista, quien bajo el título “Por
qué y para qué una nueva Constitución”, explicó que la nueva Carta Magna es
necesaria, porque la actual no permite responder a las grandes demandas de los
chilenos.
La exposición fue atentamente seguida por más de un centenar de académicos,
estudiantes y público en general, que llegó hasta la sede de Independencia de la
Universidad de Playa Ancha (UPLA) para escuchar al experto. Se trató de una
actividad que se desarrolló en el marco de un ciclo de diálogos que organizó la
Dirección General de Vinculación con el Medio.
LO QUE CHILE NECESITA
Atria aseguró que todo lo que ocurre en nuestro país se relaciona directamente
con la necesidad de contar con una nueva Constitución, porque a través de ella se
podrá dar una respuesta eficiente a la necesidad de una mejor salud, educación y
pensiones, entre otros.
“Hoy día, lo que Chile necesita es una política distinta, una nueva
Constitución y yo creo que estamos en camino a dárnosla…la nueva
Constitución es una condición necesaria para poder enfrentar eficazmente
el problema de las pensiones, el problema de la salud, el problema de la
educación, que nos son problemas de ayer…entonces la pregunta
responsable es ¿qué pasa con el sistema político chileno que se ha
mostrado incapaz de enfrentar estas cuestiones”, dijo.
Agregó que la Constitución que legó la dictadura organizó la política para ser
incapaz de actuar con eficacia frente a las necesidades de los chilenos, lo que se
ha traducido en urgentes demandas sociales de transformación que son
ignoradas. Ello -a su juicio- produjo deslegitimación de la política, lo que
literalmente reventó el 18 de octubre pasado con el estallido social.
“Yo dije hace seis años (el 2013) que el problema constitucional se iba a
solucionar por las buenas o por las malas. Ahora sabemos que la última
oportunidad que tuvimos para solucionarlo sin saqueo, sin violencia, fue
el proceso constituyente de (Michelle) Bachelet, que fracasó por la
oposición de los que creen que la Nueva Constitución no tenía que ver con
el problema de las personas… entonces, la vía que quedó fue la vía del
estallido del 18 de octubre, y lamento eso, y quienes se opusieron al
proceso constituyente de Bachelet deberían responder por haber
impedido que el problema constitucional se solucionara en ese
momento”.
Respecto a los integrantes de la Convención responsable de elaborar la Carta
Fundamental, el experto aseguró que la falta de paridad de género, de
representantes de pueblos originarios e independientes, afectará seriamente la
legitimidad de esa instancia, cuestión que debería definirse en estos días.
En cuanto a los procedimientos para llevar adelante la nueva Constitución, criticó
que los dos plebiscitos no sean obligatorios y que se haya establecido un quórum
de dos tercios para la Convención Constituyente. A pesar de ello, celebró que se
hayan generado los procesos para cortar la herencia constitucional de la dictadura
y para que los chilenos decidan qué país quieren.
ROL SOCIAL
Juan Álvarez, director general de Vinculación con el Medio de la UPLA, precisó que
la presencia de Fernando Atria en esta casa de estudios, obedece al compromiso
que ésta tiene con la comunidad, a fin de debatir sobre todos los aspectos
relevantes de la ciudadanía, entre ellos, la nueva Constitución.
“Nosotros como universidad tenemos un rol que cumplir, como
universidad estatal estamos mandatados por ley para abrir los espacios,
para compartir con la comunidad, para entregar conocimiento y, al mismo
tiempo, para compartir las inquietudes del propio territorio y de los
actores sociales”.
Agregó que el balance del ciclo de diálogos ciudadanos es muy positivo, pues en
promedio han asistido cerca de cien personas a cada actividad, jornadas en las
que se han abordado temas como cambio climático y tercera edad.