Especialista UPLA afirma que “estallido social” inspirará nuevas novelas y poesía.

 

Doctor Andrés Ferrada Aguilar asegura que los contextos sociopolíticos se
reflejan en la producción literaria y poética de los autores. Un ejemplo es la obra
del Premio Nacional de Literatura, José Donoso (1924-1996).

El estallido social que se inició en Chile el 18 de octubre del año pasado, no solo
tendrá efectos políticos y de organización social, sino también en el área artística,
visual, musical y también literaria. Así lo explica el doctor en Literatura, Andrés
Ferrada Aguilar, académico de la Facultad de Humanidades de la Universidad de
Playa Ancha, UPLA, quien subraya que el contexto histórico siempre inspira la
creación de los autores.

El especialista, quien además es investigador del Centro de Estudios Avanzados
(CEA) de la UPLA, comenta que a partir de la década del 60, los estudios literarios
comienzan a realizar conexiones más fuertes con sus contextos de producción,
estableciéndose así nexos entre el discurso estético y el cultural.

“En la actualidad no se concibe prácticamente la creación de un texto
literario, o incluso la creación de una obra de arte o una obra artística, sin
que ésta no asimile de alguna forma las tensiones sociales y políticas en
las cuales se crea esta obra literaria…me consta que hay una colección de
poesía, escrita por mujeres y que recoge, por ejemplo, el contexto de las
movilizaciones sociales vinculadas con las transformaciones educativas
en Chile”, dice el doctor Ferrada.

Agrega que en esta producción literaria, siempre es posible hacer importantes
asociaciones con el espacio físico, que resulta clave para cualquier tipo de
transformación cívica y pública, particularmente la calle, la plaza, y los espacios
vinculados a las universidades, entre otros. Lo anterior se traduce en cualquier
género literario, aún cuando los que con mayor claridad articulan el problema de
la ciudad y la transformación política y social son la crónica urbana y el
testimonio, que corresponden a los géneros referenciales.

EN CONTEXTO DE DICTADURA

Un ejemplo del valor de los contextos es lo que ocurrió en la década de los 80’,
durante la dictadura cívico-militar, cuando en 1981 retorna a Chile uno de los
narradores más importantes de nuestro país: José Donoso (Premio Nacional de
Literatura en 1990), quien representa en sus novelas y crónicas espacios urbanos
silenciados y enmudecidos. El doctor Ferrada explica que Donoso claramente logra
rescatar una ambientación urbana, promovida por una voluntad de poder como lo
es la dictadura cívico-militar, en novelas como El jardín de al lado (1981) y La
desesperanza (1986).

“Ese es un excelente ejemplo que da cuenta de las formas en que los
escritores logran metaforizar el referente y el contexto político y social
inmediato. Es decir, José Donoso lee en parte ese silenciamiento de los
80´ como un ejemplo decidor, muy claro y muy específico de la forma en
que la cuidad de Santiago desea elaborar un mito poético y una literatura
urbana. Ahora bien, este cuerpo silente del que habla Donoso, en la
actualidad es probable que se traduzca en un cuerpo enceguecido,
considerando los impactos que muchos han sufrido en sus ojos. Entonces,
puede ser que los registros literarios comiencen a metaforizar la ciudad y
la transformación política a partir de estas imágenes”, advierte el
especialista.

El doctor Ferrada va más allá y anticipa que los primeros registros podrían
provenir de la poesía. Enfatiza esta idea con el planteamiento del poeta
estadounidense Edgar Lee Masters (1868-1950), quien sostiene que el poeta y la
poesía, son una especie de un sismógrafo, pues registran los cambios sociales en
un momento determinado. 

Agrega que, considerando los antecedentes, es altamente probable que además
de los literarios, surjan registros del lenguaje del arte y la música, producciones
que –en su opinión- nos permitirá comprender e interpretar el complejo escenario
social y político que aún está en pleno desarrollo.