Psicóloga clínica de la Universidad de Playa Ancha (UPLA) subraya
que el cerebro posee plasticidad y que todas aquellas habilidades que
los niños han perdido durante este período las pueden recuperar.
Si bien, una reciente investigación de la Universidad Católica de Chile determinó
que las necesarias medidas de suspender clases presenciales a raíz de la crisis
sanitaria produjo brechas en casi todas las áreas del desarrollo infantil en ese
grupo, es posible recuperarlas con el tiempo y con un adecuado plan de
actividades.
Así lo plantea la psicóloga de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de
Playa Ancha (UPLA), Fiona Saldívar Bórquez, quien advierte que obligar a niños y
niñas a quedarse en casa es una medida extrema que busca priorizar la protección
de la salud y la vida, por lo que vale la pena cumplir con ella.
La psicóloga concuerda que no ir al jardín infantil afecta al desarrollo integral del
niño y la niña, especialmente en el área social y del lenguaje, sobre todo, de
aquellos que viven en situaciones de mayor vulnerabilidad. Sin embargo, con el
tiempo y una adecuada estimulación, las habilidades que se encuentran
descendidas pueden ser recuperadas.
“Ciertos aprendizajes se pueden presentar como deficitarios, pero se
pueden recuperar. Mi mensaje también es pensar que es una etapa en
que el cerebro presenta una plasticidad increíble y obviamente que todos
esos aprendizajes se van a recuperar. Entonces el llamado es a tener esa
esperanza y no pensar que son efectos a largo plazo. Los niños a esta
edad, perfectamente se pueden recuperar en términos de sus
aprendizajes y su desarrollo teniendo la estimulación adecuada”, sostiene
la profesional.
Agrega que, frente a esta situación tan crítica, las familias están haciendo lo que
pueden, pues muchas de ellas, junto con cuidar a sus hijos, trabajan también
desde casa. Enfatiza que estos son tiempos muy complejos para todos,
especialmente para los más pequeños, quienes no siempre logran comprender lo
que está ocurriendo. Por ello, sugirió conversar con ellos y explicarles en términos
muy simples por qué deben quedarse en casa y cómo debemos cuidarnos entre
todos.
NUEVOS APRENDIZAJES
La psicóloga, subraya además, la necesidad de mantener una rutina con los niños
(horarios de comidas, de siesta y de acostarse), porque eso les brinda seguridad.
Dentro de esta rutina, se debe incluir un momento diario de juego con el niño (por
ejemplo, compartir con él un cuento en la noche), también incorporarlo a ciertas
actividades cotidianas que se dan en casa: ayudar a colocar la mesa, sacar
algunos vegetales del refrigerador o alimentar a la mascota. De esta forma, se
sentirán incluidos y, además, aprenderán otras habilidades relacionadas con la
autonomía.
“Yo creo que es importante también valorar las cosas que los niños están
aprendiendo en la casa y no solo lo que podría ser evaluado a través de
un instrumento que no está midiendo lo que está pasando realmente
ahora. Son instrumentos que se crearon antes de la pandemia, entonces
no están tomando en cuenta lo que se está aprendiendo, porque se están
centrando mucho en el déficit y yo creo que es importante también que la
familia valore lo que les están entregando a los niños ahora también…en
términos de la vida diaria y eso es súper valioso”, concluye.