Los testimonios del MQ1 en Pandemia:
El primer paciente Covid positivo fue internado en el Hospital de Quilpué en abril del 2020, un
mes después que se detectara el primer caso de Coronavirus en el país. El Servicio Médico
Quirúrgico 1 (MQ1) había sido designado para recibir en primera instancia a los pacientes de
esta extraña enfermedad, que entonces provocaba temor e incertidumbre entre la comunidad
y los trabajadores de la salud del país y del mundo.
Ya a fines del mes de mayo de ese mismo año, todos los pacientes del MQ1 eran COVID
positivo y se enfrentaba como en todo el Hospital, a la primera a ola de la Pandemia.
“Llegamos a tener 20 pacientes, todos con la enfermedad, con toda la demanda en la atención
que aquello significó para el servicio, en un contexto de aprendizaje y que día a día se
agregaba nueva información oficial sobre los riesgos de la enfermedad” comentó Marta Rojas,
enfermera supervisora.
Muchos funcionarios y funcionarias debieron partir a otros servicios, principalmente debido a
la ampliación de la UCI, no obstante con personal reducido, con rostros nuevos también, se
esforzaron en cada turno por brindar la batalla frente a la adversidad, con procedimientos
nunca antes implementados en un servicio acostumbrado a recibir pacientes con patologías
médicas y quirúrgicas.
En julio y agosto se pudieron concretar varios de los cambios físicos que permitieron al servicio
una serie de condiciones que mejoraron la atención, como las puertas vidriadas para mantener
visibles a los pacientes en todas las salas, la llegada de monitores multiparámetros que
permitió controlar de mejor manera a los pacientes, y meses después, la implementación de
innovadoras técnicas y dispositivos de ventilación no invasiva que se tradujo en la
complejización de la atención.
“Ha sido un año y medio de aprendizaje, de crecimiento y también de enfrentar temores que
hemos sabido controlar. Todo el personal del servicio ha estado muy consciente de lo que
significa ocuparse de los pacientes. Sentimos que es importante que nuestra comunidad
conozca los cambios que surgieron en el MQ1, y que vamos a recibir a todos los pacientes que
tengan que llegar, sean Covid o no Covid, la idea es cuidar a los pacientes”, expresó Marta
Rojas.
Estos son algunos de los testimonios del equipo MQ1, el Servicio COVID desde el día 1, que
sigue en la primera línea de la atención contra la Pandemia:
Tens Jacqueline Azolas, 33 años en el servicio MQ1.
“Fue un cambio muy fuerte, vimos a nuestro personal reducido, la llegada de gente nueva, con
cuadros clínicos que no habíamos visto nunca, pacientes que debieron intubarse en sala, el uso
de las cánulas de alto flujo, el casco helmet, fue todo muy nuevo y que requirió de nuestra
rápida adaptación.
Se necesita entrenamiento y este no se logra con una o dos capacitaciones, sino que se
requiere que sea una práctica constante para que puedas quedar bien capacitado. Pero nos
organizamos bien. Afortunadamente, acá nunca nos han faltado los Elementos de Protección
personal y aunque no estábamos preparados para todo lo nuevo que llegó y que no
conocíamos, el servicio estuvo a la altura del desafío”.
Nicole Hernández, enfermera MQ1 desde mayo del 2020
“Hemos sido testigos de la evolución de la enfermedad desde su inicio hasta el día de hoy.
Comenzamos a atender a dos pacientes por sala, luego por la complejidad tres, hasta llegar a
cuatro y luego volver a tres pacientes por sala. Una enfermedad desconocida, que provocaba
mucho miedo, el apoyo entre los compañeros, los largos turnos de 24 horas…
Destacar el trabajo que se ha hecho para humanizar esta atención por ejemplo a través de las
videollamadas entre familiares y pacientes que han sido fundamentales. Nunca pensé que
íbamos a vivir lo que se veía en Europa que la familia se despedía de su ser querido a través de
una video llamada, al principio fue muy complejo, brindar la posibilidad de comunicarse o
despedirse puesto que las visitas no están permitidas. Se les ofrece también en la medida de lo
posible despedirse presencialmente con todos los elementos de protección personal, se
acompaña al paciente hasta el último momento, darle el máximo confort, colocar un biombo
para su privacidad”.
Katherine González enfermera MQ1 desde mayo del 2020
“En el MQ1 hemos visto la evolución de la pandemia, la complejización del servicio,
adquiriendo muchos conocimientos que no esperábamos tener y siento que ahora tenemos un
equipo de trabajo bien formado, somos un gran equipo y eso ha servido para enfrentar la
pandemia de mejor manera.
Junto con aprender mucho del trabajo de la UCI, partimos siendo el primer servicio del
hospital, que recibió a los pacientes con ventilación mecánica no invasiva y con el uso de
dispositivos innovadores para esta patología como lo fueron los cascos Helmet. Lo más
importante ha sido tener un buen clima de trabajo ante un panorama incierto, así dan ganas
de trabajar y hacer más cosas por los pacientes”.
Cristina Rodríguez Lebu, enfermera 11 años en el servicio MQ1.
“Ha sido fuerte y doloroso. Recibimos al primer paciente todos con miedo, incertidumbre,
pensaba que me iba a morir. De hecho llamé a mi familia en el Sur y les dije que lo más
probable es que me iba a morir. Pero siempre con el apoyo de mi jefatura, poco a poco fuimos
avanzando al interior del servicio.
Nos dábamos cuenta que las cosas no las estábamos haciendo mal, había un Comité que nos
capacitaba, nos orientaba, había harta preocupación y supervisión que comenzó a darme
confianza para seguir trabajando con acceso a todos los elementos de protección. Se iban
actualizando los conocimientos algo que no pasaba en otros centros de salud.
Eso significó que no tuviéramos nunca un brote en el servicio y los contagios de algunos de
nuestros compañeros eran externos, a pesar de tener pacientes COVID y no Covid. El apoyo y
la supervisión fueron fundamentales, la Jefatura accesible y dispuesta a resolver todas las
dudas. Siento que hemos salido fortalecidos de esta experiencia como equipo”.