Uso responsable de la bicicleta

 

No es lo mismo ser ciclista que andar en bicicleta. Si bien ambos términos solicitan el uso adecuado de un instrumento, la óptima utilización de éste y el respeto de las reglas hace la diferencia. La pandemia evidenció aún más este escenario.

El mayor uso de la bicicleta a modo de evitar medios de transportes masivos ha colapsado algunas ciclovías, especialmente en horarios punta. Y quienes ocupamos este medio de forma común, hemos sido testigos de la falta de cultura vial de algunos usuarios. De hecho, se estima que el 61% transita sin luces, exponiendo a otros, y a ellos mismos, a accidente de diversa magnitud. Otro porcentaje no menor no utiliza casco.

Simples medidas permiten una mejor convivencia entre todos:

Respetar al otro, no solo al peatón, sino que a los vehículos. Bájate de la bicicleta en lugares donde hay muchas transeúntes y trata de utilizar lugares habilitados para ello.
Recuerda la jerarquía. Siempre ten en consideración que el peatón es y será lo más importante.
No te ocultes. Debes estar visible para todos, así protegerás tu integridad. Las luces son importantes en todo momento del día.
Indica tus movimientos. Existe una serie de señales que pueden ayudar a otros a saber lo que harás.
No utilices audífonos. Pueden apartarte de la realidad y desconcentrarte.
Usa casco, te puede salvar la vida.
Y recuerda los beneficios que conlleva el subirse a una bicicleta. No sólo permite un desplazamiento rápido y expedito, sino que es un factor protector ante la aparición de enfermedades asociadas a la inactividad. Por eso cuídala, cuídate, y cuida a los demás.

Patricio Arroyo

Director de Escuela de Pedagogía en Educación Física

Universidad San Sebastian.