Seminario en la UPLA abordó cómo se deben utilizar las aguas residuales.

 

Especialistas plantearon la necesidad de que se avance en estas
materias en vista del cambio climático y la escasez hídrica. Plantearon
la necesidad que se norme el uso de efluentes industriales.

¿Cómo Chile se hace cargo del reuso de efluentes industriales? es una de las
interrogantes que quedó planteada al término del seminario internacional “Aguas
residuales como fuente de recursos” realizado en la Universidad de Playa Ancha
(UPLA) y que contó con especialistas de las universidades de Concepción, Adolfo
Ibáñez, Santiago de Compostela (España) y de la propia casa de estudios
porteña.
La doctora Gladys Vidal Sáez, directora del Centro de Recursos Hídricos para la
Agricultura y Minería (CRHIAM) de la Universidad de Concepción, una de las
expositoras de la jornada, dejó patente esta situación al referirse a aquellas aguas
que son reutilizadas luego de su uso doméstico, a través de Plantas de
Tratamiento de Aguas Servidas (PTAS) y de procesos industriales.
Respecto a estas últimas enfatizó la necesidad de generar una institucionalidad
sobre el reuso de efluentes industriales, ya que contienen contaminantes
químicos, biológicos y microbiológicos que son necesarios retirar a través de
tecnología con personal especializado, con lo cual se evitaría un impacto negativo
en los ecosistemas y, posteriormente, en la salud de las personas.
“Para ello probablemente se debiera generar un ente regulador que esté
conectado en los distintos ministerios y de esa manera poder evaluar
algún tipo de normativa o delineamiento nacional respecto al reuso del
agua. El reuso del agua en estos momentos no está normado”, recalcó.
Actualmente, detalló, que lo que está normado son las descargas a ecosistemas
fluviales, superficiales, la infiltración en la napa freática y el riego, con una
normativa muy antigua que merece ser otra vez revisada.
“En este nuevo período de escasez hídrica y pensando que los
ecosistemas están recibiendo cada vez menos agua y por lo tanto existe
más concentración no solo de nutrientes sino también de
microcontaminantes, se hace prioritario ver la microbiología que tienen
las aguas. Es un desafío país que tiene que estar presente en un nuevo

momento histórico que está viviendo el país y que tiene que ver con el
cambio climático y la escasez hídrica”, concluyó la doctora Vidal.
Otro aspecto que se abordó en la actividad fue el uso que se le puede dar a los
efluentes industriales. En esa línea, la doctora Anuska Mosquera Corral,
investigadora del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de
Santiago de Compostela, España, expuso sobre la creación de biopolímeros.
“Lo que pretendemos es valorizar los residuos de manera que generemos
algún producto que pueda tener valor y entre ellos podrían estar los
biopolímeros que tienen propiedades muy parecidas a los plásticos y
pueden sustituirlos, pero lo que es más relevante aún es que al
producirse con residuos son biodegradables frente a los plásticos
convencionales”, explicó la doctora Mosquera.
La especialista agregó que en vista de la disminución de las reservas de petróleo
será necesario sustituir los plásticos, para que ese combustible sea utilizado para
producir energía. “Por lo tanto, está clarísimo que tenemos que enfocarnos
a sustituir los plásticos convencionales por otros que además sean
biodegradables; y valorizar un residuo que en este momento no tiene
ningún valor. Esos dos puntos deben ser los que nos muevan a desarrollar
nuevas tecnologías, nuevos procesos para producir biopolímeros u otros
compuestos que sean de utilidad”.
El seminario internacional “Aguas residuales como fuente de recursos” fue
organizado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Playa Ancha en
colaboración con el Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura Minería
(Crhiam), y las universidades de Concepción, Adolfo Ibáñez, y Santiago de
Compostela, España, y financiado por el Programa de Atracción e Inserción de
Capital Humano Avanzado de Conicyt.