Especialista española propone en la UPLA la reutilización de aguas residuales como fertilizantes.

Frente a la escasez hídrica, la doctora Anuska Mosquera, de la
Universidad de Santiago de Compostela, plantea que junto al uso para
riego se considere como fuente de nutrientes para los cultivos.

En Chile, el uso de las aguas residuales está asociado solo al riego, sin embargo,
la doctora Anuska Mosquera Corral, de la Universidad de Santiago de Compostela
de España, plantea que mediante sistemas de tratamientos se pueden recuperar
con la calidad suficiente para volver a usarlas como fertilizante.
La investigadora, que se encuentra en la Facultad de Ingeniería de la Universidad
de Playa Ancha realizando una pasantía corta MEC Conicyt, se refirió a esta
alternativa frente a la escasez hídrica que vive la Región de Valparaíso hace casi
una década.
De esta manera, recalcó no solo se podría contar con agua sino que también
aportaría nutrientes necesarios para la producción de frutas y verduras en las
zonas afectadas por la sequía.
“Me consta que en la Facultad de Ingeniería UPLA hay investigadores que
están intentando implementar tecnologías y procesos similares a los de
Europa. Allá se utilizan sistemas de tratamiento que permiten regular el
contenido en nutrientes para poder utilizar esos efluentes, si es necesario
como fertilizante o como regadío, también tratamientos que permiten
darles la calidad adecuada a nivel de patógenos o de otros contaminantes
para que no sean dañinos para el medio ambiente”, detalló.
Basada en su experiencia como investigadora durante más de dos décadas sobre
el tratamiento de aguas residuales mediante procesos biológicos en efluentes
industriales, explicó que si bien esta tecnología tiene un coste económico
importante, se compensa con el beneficio ambiental generado.
Mosquera hizo un llamado a ver este recurso no como un desecho sino como una
fuente de generación de materias primas como pueden ser fertilizante, energía u
otro compuesto específico.
“El agua residual tiene un contenido importante de nitrógeno y fósforo,
que son lo que realmente necesitan las plantas para crecer. Entonces, ese
nitrógeno y fósforo podemos recuperarlo, ya sea dejando una fracción en

el agua para que además de irrigar sea capaz de fertilizar o recuperarlo
por otra vía, hacer por ejemplo, una separación previa de sus compuestos
en concentraciones más altas que podamos utilizar como fertilizante o
compostar una fracción de sólidos que están presentes en las
depuradoras para producir también un material que puede ser utilizado
como fertilizante”, explicó la académica USC.
Para la doctora Anuska Mosquera, el rol de las universidades es clave para
generar conocimiento y transmitirlo eficientemente a la sociedad, pero también
para desarrollar nuevas tecnologías y procesos que puedan ser utilizados para
solucionar problemas que no son sólo medioambientales sino que también
sociales, como es la escasez hídrica.
“En Chile hay mucho potencial que para poder resolver esta problemática
ambiental se debe hacer algo entre todos o sea la sociedad tiene que
movilizarse porque es la que constituye mayor número, pero también
tiene que haber una relación universidad, administración (Estado),
empresas privadas para que todos juntos sean capaces de resolver los
problemas, si no es muy difícil que cada estamento por separado lo pueda
hacer”, concluyó la especialista que estará en nuestro país hasta septiembre.